Los seres humanos, como cualquiera podría testificar, somos muy complicados. En estas páginas, intentaremos contestar preguntas para describir nuestra naturaleza, nuestra relación con el Creador del universo y con otras personas y nuestro destino, temas que incumben a todos, todo desde el punto de vista de la Biblia.

En Salmo 8:4-6: «¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho un poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies». Ciertamente, el Señor Dios de la Biblia nos ha hecho objeto de su gran amor, a pesar de nuestros defectos, y quiso rescatarnos de la condenación que merecemos.